GOODBYE EBONY HORSE
FEBRUARY - APRIL, 2026
Goodbye Ebony Horse presents a new body of work by South African painter Ian Grose in his first solo exhibi- tion at Galería Karen Huber. This series marks a shift in his oeuvre to date, reflecting an emerging concern with metaphor and theatricality.
Grose allows images to surface from memory and imagination, discovering and adjusting their meaning in the process of construction. The works explore the novel possibilities that open up by a renewed engagement with old methods, chiefly the manipulation of light, volume and perspective. This is less a quotation of style than an exploration of the principles that made pictorial illusion possible. Working largely without photo- graphic references or models, he relies on an imagined idea of illuminated volume—using it as a generative framework in which every element is deployed in an effort to balance formal and symbolic values. Through this approach, he reconsiders painting’s role in a visual age defined by the proliferation of dematerialized images.
The title Goodbye Ebony Horse, drawn from The Thousand and One Nights, refers to a tale in which a magical wooden horse grants its rider the power of flight—and is ultimately destroyed. For Grose, this story reflects the ambivalent nature of invention itself: our fascination and reliance on what we create, and the inevitable sense of fragility and consequence that accompanies it. Throughout the series, figures in ambiguous relation- ships inhabit stage-like spaces where light and shadow shape a fragmentary narrative. Grose’s imagery does not seek to illustrate stories but to find visual metaphors for the tensions that define contemporary experi- ence—between power and vulnerability, wonder and loss, the human and the artificial.
Text by Ian Grose and Irene Alonso
Goodbye Ebony Horse presenta un nuevo cuerpo de obra del pintor sudafricano Ian Grose en su primera expo- sición individual en la Galería Karen Huber. La serie señala un punto de inflexión en su práctica, al introducir una dimensión más abiertamente metafórica y teatral en su manera de concebir la pintura.
Grose permite que las imágenes emerjan de la memoria y la imaginación, descubriendo y ajustando su senti- do a lo largo del proceso de construcción. Las obras exploran las posibilidades que surgen de un reencuentro con los métodos antiguos —en particular, la manipulación de la luz, el volumen y la perspectiva— no como una cita de estilo, sino como una indagación en los principios que hicieron posible la ilusión pictórica. Traba- jando en gran medida sin modelos ni referencias fotográficas, el artista se apoya en una idea imaginada de volumen iluminado, que funciona como marco generativo donde cada elemento se dispone para equilibrar valores formales y simbólicos. A través de este enfoque, Grose reexamina el papel de la pintura en una era visual marcada por la proliferación de imágenes desmaterializadas.
El título de la exposición, Goodbye Ebony Horse, alude a un relato de Las mil y una noches en el que un caba- llo de madera dotado de poderes mágicos concede a su dueño la capacidad de volar, hasta ser finalmente destruido. En esta historia, Grose reconoce una metáfora de la invención: la fascinación y dependencia hacia aquello que creamos, pero también la fragilidad y las consecuencias que conlleva. Sus figuras —envueltas en relaciones ambiguas y escenarios que evocan un teatro suspendido entre lo real y lo imaginario— parecen encarnar ese dilema. Más que narrar historias, sus pinturas ensayan imágenes que funcionan como metáfo- ras visuales de las tensiones que atraviesan la experiencia contemporánea: entre el poder y la vulnerabilidad, el asombro y la pérdida, lo humano y lo artificial.
Escrito por Ian Grose e Irene Alonso
